Lo que le diga es mentira

Concéntrate en el progreso NO en la perfección

Solemos proponernos nuevas metas cada año, metas que muchas veces quedan en el olvido cuando sentimos la frustración de no poder alcanzar los resultados deseados por mucho esfuerzo que le dedicamos. Es por esta sensación de fracaso que muchas veces no notamos el progreso que hemos logrado y solo nos enfocamos en el hecho de que no llegamos hasta donde queríamos.

Las grandes metas pueden ser muy inspiradoras (visitar todos los continentes, lanzar tu propio negocio y conseguir millones de clientes, acabar con la pobreza en áfrica, etc.), sin embargo, así como pueden inspirar pueden también tragarnos enteros porque queremos abarcar mucho más de lo que podemos en el momento.

Y es que en el apuro de tratar de conseguir estas grandes metas, pensamos que algún truco mágico podrá ayudarnos y por tanto, olvidamos el consejo seguro pero lento en busca de esa píldora mágica, esa clave secreta que alguien debe conocer para poder lograrlo y leemos y leemos en vez de tomar esas acciones seguras pero aburridas y de largo plazo hacia nuestras metas.

Si te encuentras constantemente en ese estado de frustración, aspirar a ser mejores constantemente es la mejor manera de empujarnos hacia la dirección a la que queremos ir sin preocuparnos por más que hacer algún progreso. Este es un cambio de perspectiva de resultados inmediatos al proceso o “el camino”.

“Cuando apuntas a la perfección, descubres que es un blanco en movimiento.”

— George Fisher

Ser mejores requiere que nos comparemos constantemente con nosotros mismos, estamos en una competencia con nosotros y solo nosotros. Nuestras habilidades, conocimiento y desempeño son algo que se puede mejorar constantemente, no son estáticas.

Debemos aprender a pensar en nuestro desarrollo personal como algo de largo plazo, algo de nunca acabar. Cada vez que puedas toma retos más y más difíciles para ir aprendiendo y expandiendo tus límites, no te quedes haciendo lo mismo una y otra vez sino intenta subir de nivel una y otra vez.

El cerebro es como un musculo: si lo ejercitas continuamente aprendiendo cosas nuevas constantemente entonces seguirá activo y tus habilidades podrán crecer. Empieza a aprender ahora, empieza a intentar cosas que crees que no puedes hacer, solo plantéate lo más básico que puedas para iniciar. Por ejemplo, si no sabes dibujar puedes plantearte aprender a dibujar 5 figuras básicas o si deseas llevar una vida más saludable, puedes plantearte adquirir el hábito de tomar agua o bebidas sin azúcar en vez de gaseosas o sodas.

No apuntes hacia la perfección sino apunte a mejoras incrementales, primero domina lo básico y luego preocúpate por ir mejorando de a poco. Y recuerda que el fracaso también te deja aprender cosas, por lo menos ya sabes lo que no funciona… aprende iterativamente y adopta una mente ágil.

Si tienes objetivos grandes, intenta dividirlos en metas más pequeñas que te dejen ver el progreso a medida que vas tomando acción. Celebra el esfuerzo, las estrategias que ejecutas, el proceso que haces y todos los pequeños avances que logras.

Todos somos un trabajo en progreso, lo importante es seguir avanzando y mejorando nuestros procesos a medida que aprendemos más y más. Pregúntate todos los meses o todas las semanas ¿qué pequeña cosa puedo hacer para seguir mejorando o avanzando?.

Si quieres empezar a hacer ejercicio, intenta hacer una sentadilla o lagartija todas las mañanas apenas te levantas y a la siguiente semana intenta hacer dos y así sucesivamente. Si quieres ser trabajador independiente intenta enviar 2-3 propuestas para aplicar a diferentes trabajos por semana y ves mejorando tu formato a medida que aprendas a que tipo de propuesta responden mejor los posibles clientes.

“Un viaje de mil millas empieza con el primer paso.”

– Lao Tzu

El desarrollo personal no es un destino, es un proceso que nunca acaba. Experimenta con nuevas metodologías o técnicas y evalúa cuales funcionan y cuales no. Todas estas pequeñas tareas repetidas de forma regular son las que crean los grandes resultados, funciona casi como el interés compuesto.

“Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto; es un hábito.”

– Aristóteles

Y recuerda esto: si quieres mantener el progreso que haz hecho, debes continuar haciendo las cosas que te llevaron a ese lugar, he ahí lo importante de definir procesos sostenibles. Entonces con esa lógica, si lograste bajar de peso, debes seguir manteniendo los hábitos adquiridos, si lograste aprender un nuevo idioma, debes seguir practicándolo para no olvidarlo, etc.

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