Lo que le diga es mentira

Planeando tu futuro aplicando finanzas personales – 4 de 4

Este artículo hace parte de la serie Planeando tu futuro aplicando finanzas personales, puedes leer la serie desde el inicio en:

En los artículos anteriores definimos como iniciar con tus finanzas con un diagnóstico personal para conocer tu situación actual, salir de deudas, crear tu fondo de emergencia y empezar a ahorrar para conseguir tus metas de mediano plazo.

Una vez tienes en marcha tu sistema de ahorro, es hora de preguntarse ¿qué hago con el dinero ahorrado? y la respuesta a esta pregunta será tu planificación financiera a largo plazo.

Básicamente ahorramos a largo plazo con el fin de asegurarnos de que en el futuro estemos resguardados financieramente, este es nuestro plan de retiro.

Con los años, hemos visto el aumento de la edad para la jubilación así como el aumento en la longevidad de las personas (por ejemplo, en Colombia en promedio se vive hasta los 78 años y la edad de jubilación 57 años para las mujeres y 62 años para los hombres con intenciones de subirla a los 65 años para ambos) por lo tanto, si no deseamos trabajar hasta nuestra vejez, lo mejor que podemos hacer por nosotros y nuestra familia es construir unas bases sólidas en nuestra estructura financiera de tal manera que puedas mantener un estilo de vida parecido al que llevas durante tu carrera profesional.

Acá aunque los ahorros son muy importantes, simplemente ahorrando corremos el riesgo de que la inflación (costo de vida) aumente más rápido que el retorno obtenido en nuestra cuenta de ahorros por lo cual se hace muy importante que también invirtamos parte del dinero ahorrado.

Inversión es dedicar dinero a algo con la expectativa de obtener un retorno, usualmente, se invierte en acciones, fondos mutuos, bienes raices, negocios, etc. El objetivo de invertir es generar más dinero.

“La planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras, sino en el futuro de las decisiones presentes.”

– Peter F. Drucker

Ahora, antes de empezar es importante hacerte las siguientes preguntas: ¿cuales son tus objetivos?, ¿para qué quieres invertir?, ¿cuanto dinero puedes invertir?, ¿con cuanto riesgo te sientes cómodo asumiendo?. Estas preguntas te darán un panorama claro de si quieres empezar invirtiendo mucho dinero o poco y asumiendo mucho riesgo o poco.

Una vez, tienes una clara idea de cuánto dinero estás dispuesto a invertir en este o los próximos años, aquí tienes unas recomendaciones sobre en qué gastar ese dinero:

1) Invierte en ti mismo

La primera inversión y la mejor inversión que puedes hacer cuando todavía tienes mucha de tu carrera por delante es invertir en ti mismo: en desarrollar tus habilidades de finanzas, habilidades sociales, habilidades de negociación, habilidades especificas para tu carrera, etc. porque son estas habilidades las que en los próximos años van a ayudarte a aumentar tus ingresos activos.

Con esto en mente, busca desarrollar las habilidades que te permitirán llegar al siguiente nivel en tu carrera o por lo menos generar ingresos en tu tiempo libre. Invierte en libros, asiste a conferencias, inscríbete en cursos, mira vídeos por internet y busca la forma de ensayar las técnicas aprendidas una y otra vez hasta que las domines.

Tienes que aprovechar esta época porque una vez dejes de trabajar, ya no tendrás la posibilidad de obtener aumentos así que tu portafolio financiero debe tener suficiente músculo para soportar esa época.

2) Planes de pensiones y productos de renta fija

Debes asegurarte de cotizar en algún plan de pensiones para que por lo menos tengas un monto asegurado una vez te jubiles.

En colombia existen 3 formas de ahorrar para la vejez:

  1. Régimen de prima media (RPM): este hace referencia al régimen tradicional de pensiones del Gobierno, hoy Colpensiones.

    Las personas que están en este fondo deben cotizar el 14% de su salario mensual durante 26 años. Cuando se cumple la edad de jubilación y se tienen 1.300 semanas cotizadas (26 años), el trabajador se puede jubilar de forma vitalicia con el 65-85% del salario promedio que haya ganado en los últimos 10 años.

    OJO: si una persona cumple la edad de jubilación y no tiene las 1.300 semanas cotizadas, no recibirá jubilación en este fondo ni se le desembolsará el total del dinero ahorrado.

  2. Régimen de ahorro individual con solidaridad (RAIS): este fondo depende de lo que la persona ahorre durante toda su carrera, aquí el trabajador cotiza el mismo 14 % de su salario mensual y sus ahorros se van acumulando en una cuenta.

    Los fondos privados son recomendados para las personas que no tendrán tiempo de cotizar las 1.300 semanas antes de la edad de jubilación ya sea porque empezaron a trabajar tarde o estaban residiendo del país y volvieron. Lo anterior, debido a que en los fondos privados SI te entregan el monto acumulado + los rendimientos obtenidos aunque no te alcances a pensionar.

    Adicionalmente, los fondos privados son recomendables para las personas que ganen salarios altos (entre 10 y 20 salarios mínimos) y quieran jubilarse pronto ya que una vez alcanzan el monto requerido pueden jubilarse.

  3. Esquema de beneficios económicos periódicos (BEPS): es un incentivo para los colombianos de escasos recursos para hacer un ahorro voluntario donde el gobierno otorga un subsidios del 20% de los aportes realizados.

Adicionalmente es muy importante hacer por lo menos un ahorro aparte que te aseguren poder mantener un buen estilo de vida en tu vejez porque muchas veces el monto obtenido por el fondo de pensiones no será suficiente para tener una vejez tranquila. Ser capaz de retirarnos implica que ya no seamos dependientes de nuestro trabajo o clientes para generar un ingreso mensual suficiente para mantener nuestro estilo de vida.

Teniendo lo anterior en cuenta es recomendable ahorrar con productos de renta fija, una forma muy simple, es ahorrar en una cuenta un monto determinado mes a mes y cada 6 meses a 1 año crear un CDT con la cantidad ahorrada o abrir una cuenta de inversión en un fondo de renta fija.

3) Invierte en el mercado de valores

El mercado de valores (acciones) es una buena opción de inversión gracias a las carteras colectivas o fondos de inversión colectivos y fondos mutuos que te permiten participar en un portafolio diversificado de acciones con poco capital. Estas carteras colectivas suelen ofrecer mayor rentabilidad en el largo plazo que los CDTs y demás productos de renta fija sin necesidad de conocer mucho sobre finanzas ni el mercado de valores.

Si deseas invertir a largo plazo, puedes esperar a buenos momentos para vender acciones (cuando el mercado está alto) o para adquirir más (cuando el mercado está caído), sin el afán de requerir el dinero de forma inmediata. No caigas en pánico durante las recesiones, la economía con el tiempo siempre se recupera.

“La inversión debe ser más como esperar que la pintura se seque o que la hierba crezca. Si quieres emoción, toma 800 dólares y ve a Las Vegas.”

– Paul Samuelson

Adicionalmente, tienes la posibilidad de comprar acciones directas, preferiblemente, en compañías en las que creas y entiendas lo que hacen de tal forma que le apuestas a los buenos resultados que vaya a tener en el largo plazo.

“Compre compañías con buen historial de beneficios y con una posición dominante en el negocio.”

– Warren Buffett

4) Invierte de forma más agresiva

Otra alternativa para llegar a la jubilación tranquilo(a) es comprar activos que te generen ingresos mensuales como, por ejemplo, bodegas, locales, oficinas y apartamentos para rentar, así como, creación de negocios propios o inversión en negocios de terceros.

La idea de la inversión inmobiliaria es comprar para después alquilarlas y obtener un ingreso mensual hasta recuperar la inversión, el problema es que requiere de bastante capital inicial y conlleva gastos como el mantenimiento del bien así como el riesgo de no poder alquilarlo.

Otra de las opciones, es comprar el bien a un precio bajo y esperar a ver si el precio sube de nuevo para después ponerla a la venta más cara de lo que en un principio nos costó.

Otra alternativa de inversión es en una idea de negocio propia, puede ser un proyecto que desarrolles en tu tiempo libre y que te gustaría te diera retornos en el mediano plazo, por ejemplo:

  • Si quieres ser desarrollador independiente puedes invertir en un buen computador, servicios para desarrolladores como github, etc. de tal forma que puedas entregar trabajo de mayor calidad.
  • Si quieres vender comida los fines de semana puedes invertir en los utensilios de cocina que te faciliten la creación de las comidas y te permitan conservarlas de mejor forma.
  • Si quieres ser youtuber puedes invertir en una buena cámara, un micrófono, decoración del set, etc.

Ojo: no creas que esto es una excusa para gastar todo tu dinero en “nuevos juguetes”, invierte en cosas que te permitan entregar un trabajo de calidad para los clientes potenciales de corto plazo y a medida que crezcas puedes seguir invirtiendo en escalar tu negocio.

Todas estas inversiones son pensadas a largo plazo, recuerda que entre más pronto empiezas, menor es el esfuerzo económico requerido gracias al interés compuesto si sigues re-invirtiendo tus ganancias.

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