Lo que le diga es mentira

Planeando tu futuro aplicando finanzas personales – 2 de 4

Este artículo hace parte de la serie Planeando tu futuro aplicando finanzas personales, la primera parte la encuentras en:

La primera razón por las preocupaciones financieras no viene necesariamente de la falta de dinero sino, usualmente, de la falta de planeación. Hacer una buena planeación financiera puede ayudar a minimizar la incertidumbre de tu futuro financiero. El primer paso, que vimos en el artículo anterior, es examinar como te encuentras en varias áreas como tus ingresos, gastos, activos y pasivos. Una vez se tiene claro lo anterior, es importante empezar a controlar nuestras finanzas y protegernos contra posibles crisis financieras.

El primer paso hacia la mejora de tus finanzas es hacer un presupuesto. ¿Por qué es importante un presupuesto? pues porque el dinero es un recurso limitado y por tanto es importante hacer un buen uso del mismo. Al realizar un presupuesto, puedes identificar los gastos que son prioritarios (como los pagos de hipoteca o préstamos) y los que son innecesarios (como el plan más caro de tv cable o las muchas salidas a comer afuera)

Para empezar a realizar tu presupuesto debes tener claro cuantos ingresos tienes y cuanto gastas mensualmente, mejor dicho, de donde llega y a donde se va la plata. El objetivo inicial es priorizar tus gastos e identificar tus obligaciones (renta, comida, pago de deudas, etc), una vez tengas claro cuanto dinero gastas en obligaciones puedes empezar a determinar cuanto te queda para entretenimiento y otros lujos de tal forma que minimices las compras impulsivas, todo lo que no este en el presupuesto con excepción de alguna emergencia pues no se compra.

El segundo paso hacia la mejora de tus finanzas es salir de deudas. Si tienes alguna deuda pendiente, debes empezar a planear como un gasto prioritario pagos mensuales de la misma porque los intereses te pueden ir acabando de a poco. Algunos pasos para ir atacando problemas de deudas son:

  1. Si no tienes con que pagarlo, no lo pagues con tarjeta de crédito: la tarjeta de crédito debe ser solo para financiarte durante el mes en lo posible pero si no vas a tener con que pagar algo en poco tiempo es mejor que no lo compres en un principio.
  2. Elimina gastos no-esenciales: trata de vivir de forma más sencilla mientras te recuperas. Elimina gastos de cosas que no necesites como TV cable, salir a comer afuera, ir al cine de forma seguida, sacar el carro o coger transporte cuando puedes caminar o ir en bicicleta, licor, nuevos juguetes y ropa, etc.
  3. Lleva cuenta de lo que gastas: siempre conoce cuanto haz gastado y cuanto tienes disponible es tu presupuesto para los gastos en diferentes áreas. Para algunas personas, retirar el dinero de entretenimiento, comida y otros gastos de este tipo y mantenerlos en sobres separados les da mayor facilidad para estar conscientes de sus límites.
  4. Planea que deudas vas a pagar primero: busca elegir las deudas con mayor tasa de interés así como las más pequeñas de tal forma que trates de minimizar el pago de intereses dentro de lo posible.
  5. Busca la forma de aumentar tus ingresos: así sea de forma temporal busca conseguir algún dinero extra mientras sales de tus deudas. Si te gustan las manualidades trata de vender lo que hagas en tu tiempo libre, si te gusta cocinar mira si puedes vender almuerzos los fines de semana, trata de conseguir un trabajo adicional, etc.

Finalmente, para empezar a protegerte de alguna crisis debes crear un fondo de emergencias. Este fondo es un respaldo en caso de eventualidades como la perdida de un empleo o una ida de emergencia al hospital. Este fondo debe estar constituido de dinero al que puedas acceder rápidamente por lo que es usual mantenerlo en cuentas de ahorros.

Una persona saludable financieramente debería contar con un mínimo ideal para cubrir entre 3 a 6 meses de ingresos mensuales, es decir, si tu ingreso mensual es de $1.000.000 entonces tu fondo de emergencia debería tener por lo menos $3.000.000 e idealmente $6.000.000. Ahora, se dice que si tienes hijos el fondo de emergencia debería ser mayor, con un mínimo de 10 meses de ingresos ahorrados.

El fondo de emergencia no se tiene ni se construye usualmente de un día para otro, pero si se debe empezar a ahorrar una pequeña cantidad mensual para el mismo. Cada uno de acuerdo al análisis de su situación sabrá cuanto puede ahorrar, sin embargo, se recomienda que un mínimo de 10% de tu ingreso sea designado al ahorro.


Actualización: puedes encontrar los siguientes pasos para una planeación a mediano plazo en Planeando tu futuro aplicando finanzas personales – 3 de 4.

Comentarios

  1. Pingback: Planeando tu futuro aplicando finanzas personal...

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  3. Muy buen aporte de verdad me sirve mucho espero con ansias las partes 3 y 4 que no las veo 🙁

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