Lo que le diga es mentira

No somos tan racionales como nos gusta creer

El ser humano se cree superior a todos los demás animales por su capacidad de raciocinio lógico desarrollado con el tiempo a través de la evolución y es verdad, nuestro cerebro es una máquina increíble, tiene una capacidad de procesamiento impresionante.

En cualquier momento nuestro cerebro está llevando a cabo millones de procesos mentales y por tanto, este busca constantemente estrategias o reglas generales que se puedan aplicar a varias situaciones rápidamente. Esto es especialmente útil cuando se trata de tomar decisiones. Nuestro cerebro, de forma muy inteligente, va a intentar ayudarnos a tomar la decisión de la manera más fácil y rápida posible.

En busca de la optimización de nuestro proceso de toma de decisiones, nuestro cerebro usa heurísticas o atajos para ahorrarnos el tiempo en la toma de decisiones de analizar todas las variables y datos disponibles ó facilitarnos la decisión en casos donde realmente no tenemos ninguna información. Estas heurísticas o atajos mentales nos pueden llevar a errores en nuestros juicios y decisiones, esto es lo que se conoce como sesgos cognitivos.

Ahora, ¿Por qué nos debe importar conocer sobre los sesgos cognitivos?

Bueno, la realidad es que tomamos miles de decisiones diarias tanto en nuestra vida personal como profesional. Por ejemplo, un gerente de proyectos debe coordinar tareas, recursos, presupuesto, etc. teniendo en cuenta factores como el riego, la calidad, disponibilidad, entre otros. Pero, a pesar de esto si por ejemplo, entramos a una reunión y vemos a alguien que recién conocemos durmiéndose y aburrido lo más probable es que pensemos que es un mal trabajador y que no está comprometido con su trabajo… y, puede que sea verdad pero también puede ser que lo/la trasnocharon sus bebes recién nacidos o se trasnocho terminando algún trabajo que debía entregar ese día. No lo sabemos porque no tenemos la información completa, simplemente lo asumimos.

Académicamente y como profesional se nos enseña que debemos tomar las decisiones de forma racional, analizando todos los posibles factores y hechos para llegar a la mejor solución de acuerdo a un racionamiento lógico, sin embargo, nuestro cerebro no siempre es tan lógico como nos gusta pensar y se deja llevar a pesar y por factores como:

  • Datos incompletos o poco confiables
  • Análisis erróneo de los datos
  • Exceso de confianza o arrogancia

La idea es estar alertas y saber cómo nos afectan estas falacias lógicas o sesgos cognitivos para la toma de decisiones en nuestros negocios o profesiones y nuestras vidas personales, de tal forma que lo que decidimos sea en realidad lo mejor.

Algunos de los segos más conocidos son:

  • Falacia de la planificación

    Este sesgo se refiere a la tendencia que tenemos a subestimar el tiempo que tardamos en terminar una tarea, lo cual provoca demoras y costos excesivos debido a malas estimaciones en la planeación.

    Las personas, por naturaleza, somos muy malas planificando, de hecho, incluso los mejores expertos tienen este problema, por ejemplo la Casa de la Ópera de Sídney fue terminada 10 años después de lo qué se había estimado y costo USD $102 millones adicionales a pesar de haberse presupuestado en solo USD $7 millones.

    Para superar este sesgo y tomar mejores decisiones, debemos tener en cuenta que:

    • Es más fácil comerse un elefante por partes: desglosa el proyecto en tareas individuales para tener una estimación más confiable. Así, por ejemplo, si tu objetivo es crear un blog en vez de decir que lo harás en 1 mes, es mejor estimar individualmente las tareas:
      • Contratar alojamiento del blog – 1 día
      • Configurar wordpress – 1 día
      • Personalizar plantilla – 1 día
      • Escribir y publicar bienvenida – 2 días
    • Saber que sufrimos de este sesgo: cuando hacemos estimaciones de acuerdo a tu experiencia y conocimiento, es bueno tener presente que siempre sub-estimamos el esfuerzo requerido para completar una tarea. Así, por ejemplo, a los programadores independientes que están empezando se les recomienda usar una estimación adicional o “colchón” del 20% en sus proyectos como regla básica.
    • Mejor que nuestra experiencia son los datos históricos: si tienes disponible un historial de duración real de proyectos o tareas similares, básate en esta información. Así, si algo nos costo una semana en completarlo anteriormente, seguramente, nos volverá a costar una semana en completar algo similar.
    • Los planes no están labrados en piedra: los planes usualmente no resisten su primer contacto con la realidad, por lo que una vez inicias la ejecución del mismo será necesario que realices ajustes a medida que vas avanzando.
  • Sesgo de la confirmación

    Se trata de la tendencia que tenemos de prestarle mayor atención a todo lo que va de acuerdo a nuestra forma de pensar y a lo que nos contradice tendemos a descartarlo o darle poca importancia. De aquí el famoso dicho de que vemos lo que queremos ver.

    “Lo que te crea problemas no es lo que no sabes. Es aquello que estás seguro de saber pero es falso.”

    – Mark Twain

    Solamente piensa, ¿En cuántos debates sobre política has logrado convencer a alguien de tu punto de vista? ¿En cuántos te han convencido a ti? y lo mismo con la religión y demás temas.

    En esta época tenemos un problema grave debido a las redes sociales como twitter y facebook que nos ayudan a informarnos pero que filtran la información que nos muestran de tal manera que solo cuenta un único lado de la historia.

    Muchos ejemplos pueden encontrarse con las elecciones ocurridas en el 2016 en el Reino Unido, Colombia y Estados Unidos. En el plebiscito para determinar si se aprobaban o no los Acuerdos de Paz de la Habana en Colombia, gano el NO a los acuerdos por mayoría de votos.

    Ahora, el problema no es que las personas voten en contra de una u otra forma, todos estamos en nuestro derecho de ejercer el voto. El problema es que muchas personas votaron basados en argumentos falsos y emocionales que nada tenían que ver con los acuerdos pactados, los cuales eran los que se debían decidir si se aprobaban.

    En el caso de Colombia, al final se realizó la firma de la paz con unos mejores acuerdos (aunque no fuera mucha la diferencia). Sin embargo, los ingleses y americanos no tuvieron tanta suerte en sus elecciones y solo el tiempo demostrará si los argumentos emocionales de sentir que su país está fuera de control, de los “problemas con los inmigrantes” o el nacionalismo radical difundidos en falsa publicidad, fueron o no la decisión correcta.

    Para superar este sesgo es necesario, al tomar decisiones importantes, sopesar un amplio rango de opiniones y evaluar los pros y contras de lados opuestos de la mesa por así decirlo. Escucha y lee con la mente abierta opiniones y estudios que apoyen tus creencias y otros que sean contrarios a las tuyas. Considera siempre los argumentos lógicos, hechos y evidencias de diferentes puntos de vista u opiniones.

    Debes saber cuestionarte siempre, aún cuando tengas que cambiar de opinión si te das cuenta que ibas por el camino incorrecto.

    “Solo sé que nada sé.”

    – Sócrates

  • La falacia del costo hundido

    Se trata de la tendencia de seguir con proyectos y decisiones tomadas anteriormente debido a los costos hundidos, es decir, los costos del esfuerzo y recursos invertidos y que no pueden ser recuperados. Por ejemplo:

    • – Seguir estudiando Ingeniería ambiental aunque no te gusta porque ya hiciste 5 semestres en la universidad.
    • – Seguir leyendo un libro aunque no te apetece porque ya lo empezaste.
    • – Seguir con tu proyecto o idea de negocio porque ya le has invertido mucha plata o recursos aunque no parezca viable con la nueva información y circunstancias que conoces.

    Debemos aprender a cortas nuestras pérdidas si tenemos un proyecto que definitivamente no está dando los resultados esperados, se debe evaluar como si fuera un nuevo proyecto ¿si empezarás este proyecto con el costo adicional que estimas, lo iniciarías o no? si no lo harías, es mejor cancelar y cortar tus pérdidas. Entonces, en los ejemplos anteriores:

    • – Olvídate que ya empezaste a estudiar y pregúntate, ¿Estudiarías Ingeniería Ambiental si pudieras terminar en 5 semestres o prefieres otra carrera?
    • – Olvídate que ya empezaste a leer el libro y pregúntate, ¿Leerías 150 páginas (o lo que te falte) sobre X temática y relatada de Y forma?
    • – Olvídate que ya le has dedicado X años y Y dinero a tu proyecto y pregúntate, ¿Invertirías X recursos (los que estimas que requieres para salvar el proyecto) en Z negocio o proyecto?.

    Es decir, debemos enfocarnos en los costos y beneficios marginales de nuestras acciones futuras para tomar una decisión objetiva y racional. La inversión efectuada previamente que no es recuperable, es un costo hundido y no debe afectar la decisión actual.

  • Efecto de la tendencia popular (Bandwagon Effect)

    Este sesgo se trata de creer o hacer algo solo porque el resto de las personas a tu alrededor lo creen o lo hacen, es decir, hacer algo por moda.

    Y mi respuesta es que depende… de pronto tus amigos se están tirando de un puente en bungee jumping y si eres amante de la aventura extrema, ¿por qué no?.

    Es por esta razón que antes de confiar en todos los indicios de popularidad como las calificaciones de un producto, intenta generar criterios de evaluación más objetivos. Por ejemplo, si estas buscando un nuevo televisor para tu sala, define primero qué requerimientos debe cumplir el producto como el tamaño máximo que puede tener, presupuesto, calidad de la imagen esperada, entre otras, con el fin de reducir tus opciones antes de buscar referencias o leer calificaciones de los productos.

    Siempre reflexiona y sopesa toda la información posible, investiga si tiene sentido hacer algo o no.

Todos estos atajos que usa el cerebro son muy útiles cuando estamos en situaciones de peligro y necesitamos actuar rápidamente y por dios! si ves una multitud huyendo de una dirección… seguramente lo correcto es empezar a huir aunque no sepamos de qué. Sin embargo, en el mundo moderno debemos aprender a dejar pasar ese primer instinto en situaciones donde la decisión se debe tomar de forma racional y lógica.

Debido a que estamos constantemente haciendo juicios y procesando información, nos encontramos en constante riesgo de caer en estos sesgos cognitivos y muchos más que no alcance a mencionar. Todos somos culpables de incurrir en estos juicios erróneos en algún momento, ¿recuerdas alguna circunstancia en la que creíste firmemente estar en lo correcto con tu juicio o decisión inicial y luego caíste en cuenta de tu error?.


Actualización: puedes encontrar unos tips adicionales para ayudarte a tomar ventaja de varias situaciones en tu carrera y vida personal.

Comentarios

  1. Un artículo muy interesante. Estaría bien ampliarlo con un artículo futuro con más sesgos cognitivos, ya que mencionas que hay muchos más que los que has nombrado y estaría bien saberlos. Por cierto, donde has puesto “haz” debería poner “has”, una pequeña falta que no te costará cambiar y/o aprender.

  2. Gracias por la contestación tan rápida y por el enlace a ese otro artículo, muy interesante también 🙂

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