Lo que le diga es mentira

No basta con tomar la decisión, también hay que ejecutarla

Mucha gente decide sus objetivos a fin de año pero aún así, la gran mayoría pasa todo el año sin hacer nada para alcanzar sus metas. La acción es lo que hace que los sueños se vuelvan realidad. Si quieres lograr algo, tomar acción para conseguirlo es la única forma de conseguirlo. Soñar con alcanzar cosas es importante, tener una visión a alcanzar para tu vida es importante pero una vez tomas la decisión de perseguir ese sueño o esa visión, también debes decidir apoyar esa decisión con todo (plan de acción, ejecución de las acciones y seguimiento de resultados).

“Accionar es la clave de todo. Si alguna vez ha habido una fórmula secreta, se puede resumir en una sola palabra: acción.”

-Jack Keifer

Hay millones de razones por las que las personas procrastinan: puede ser que no tengan claro lo que deben hacer, puede ser que los motivos para hacerlo no son tan prioritarios para ellos, puede ser que tengan miedo a fracasar porque no tienen la confianza en sus habilidades y conocimientos actuales, etc. ¿Por qué? porque tomar acción es difícil y perseguir un sueño requiere de trabajo duro.

En fin, excusas nunca faltan, lo que debemos preguntarnos es ¿cómo rompemos ese estado de inacción y pasamos a ejecutar?

1. Tener claridad sobre por qué y para qué tienes que hacer una tarea o conseguir un objetivo específico

El primer paso es saber ¿por qué es importante hacer una tarea o conseguir una meta?. Si esta razón es importante, encontraremos la motivación para empezar a trabajar y luego seguir adelante aunque se ponga difícil el camino.

“Aquel que tenga un por qué para vivir, podrá soportar casi cualquier cómo.”

– Friedrich Nietzsche

Tener un propósito es súper importante para emocionarnos por el trabajo, para continuar cuando las cosas se complican y para encontrar el valor de tomar riesgos necesarios para alcanzar nuestros objetivos. Hay gente que dice que quiere ser millonario pero ¿para qué?, ¿cuál es tu motivo para querer ser millonario?, la razón puede ser cualquiera y está bien, lo principal es que entiendas realmente lo que te hace vibrar (lo que te emociona y apasiona) y lo que te parece importante (valores y principios).

Conocerte a ti mismo y conocer la razón por la que persigues un objetivo te permitirá definir un plan de acción alineado con tus valores, principios, estilo de vida y restricciones actuales que tengas según tu situación. Es decir, será más sencillo decidir que camino andar cuando existen millones de rutas que llegan al mismo lado, así como, considerar otros caminos que no habías pensado antes.

Por ejemplo, hay mucha gente que dice “quiero viajar” pero para eso necesito dinero. Bueno, tal vez si o tal vez no… ¿para qué quieres viajar? si es para descansar en hoteles exóticos entonces seguramente necesitarás ahorrar dinero (hacer maratones de netflix en vez de ir a cine, salir a un parque a hacer picnic en vez de comer en restaurante, coger transporte público más seguido, etc.) y/o ganar dinero (ofrecerte como tutor, vender almuerzos por tu barrio, vender cosas que ya no usas, etc.).

Ahora, si lo que te interesa es, por ejemplo, explorar lugares nuevos entonces es muy probable que puedas viajar con poco dinero también (un viaje por carretera en vez de avión, visitar ciudades donde un amigo te brinde un colchón o para los más arriesgados con sitios como couchsurfing, comprar comida en los supermercados y prepararla tu mismo(a) en vez de pagar restaurantes, etc.).

2. Crear un sentido de urgencia

Algo que es muy clave para conseguir nuestros objetivos es responder a la pregunta ¿Por qué es importante empezar ahora?. En un artículo que leí recientemente de Todd Tresidder, mencionaba la historia de las experiencias del cirujano Christian Bernard quien decía que no sentía simpatía por las personas que no lograban dejar de fumar.

Esto puede sonar muy duro pero lo que él decía es que nunca le ha tocado un paciente de trasplante de corazón que no pudiera dejar de fumar inmediatamente, una vez se enfrentaban a la posibilidad de requerir una cirugía de alto riesgo. Pero, si le dices a las personas los beneficios que tiene en la salud dejar de fumar, no prestan atención e igual siguen fumando.

Hasta que la persona se enfrenta directamente con el riesgo de morir, seguía con el hábito de fumar, aún sabiendo que lo mata lentamente.

“Lo que nos da placer, y debidamente, es la ausencia de dolor.”

– Cicero

Tomar acción requiere de esfuerzo, ese esfuerzo nos causa “dolor” porque nos toca cambiar nuestros hábitos o rutina. En el ejemplo de los fumadores, era difícil dejar de fumar porque le gustaba fumar y en el momento le causaba placer, ¿a quién le importa la salud si no sufro de nada?. Sin embargo, una vez la probabilidad de requerir cirugía de corazón era inminente entonces el impacto en la salud de seguir fumando era innegable (dolor por la recuperación luego de la cirugía o riesgo de morir durante la misma) y por tanto se volvía más difícil seguir fumando que parar.

Por esto, es importante para nosotros tratar de crear un sentido de urgencia de tal forma que sea importante empezar ahora y que sea doloroso seguir parados en el mismo lugar, obligándonos a tomar acción y movernos.

Por ejemplo, una clásica forma de crear urgencia son las personas que ahorran para cubrir sus gastos por 3-6 meses y luego renuncian para perseguir su idea de negocio aunque no es lo más recomendable para los que tienen muchas responsabilidades es una buena forma de obligarte a tomar acción como loco(a) durante esos meses porque sabes que si no triunfas tendrás que buscar trabajo. Otro ejemplo simple es programar un evento o cita justo después de que debes terminar una tarea de tal forma que sabes que si no la haces a esa hora entonces no vas a tener tiempo de hacerla luego.

“El trabajo se expande de acuerdo al tiempo disponible para completarlo.”

– Ley de Parkinson

Otra forma es mantener una mentalidad de urgencia, recordando constantemente que la vida es corta y que no tienes asegurado el mañana así que más te vale que aproveches el presente lo mejor que puedas. Igualmente, puedes imaginar escenarios extremos de lo que podría suceder si no tomas acción desde ya (tener que trabajar de viejito aunque ya no tienes fuerzas porque no planeaste para tu jubilación, el arrepentimiento que sentirás en 10 años por no atreverte a decirle algo a la persona que te gusta, la cantidad de píldoras que deberás empezar a consumir por no cuidar de tu salud desde ya, etc.).

3. Empieza pequeño

Puede ser abrumador pensar en la meta final (“Comprar un Ferrari”, “Visitar los 7 continentes”, “Ser deportista olímpico”, “Ser dueño de tu propio negocio”, etc.) cuando no tenemos ni la menor idea de cómo vamos a llegar hasta allá (¿De dónde sacaremos el dinero?, ¿Como debo entrenar?, ¿Como conseguimos el primer cliente?). La solución es ponernos una fecha límite para investigar y armar nuestra hoja de ruta (pasos macro para alcanzar nuestra meta).

Una vez tienes los hitos a alcanzar, debes proseguir a dividir en pequeñas acciones el primer hito. Estas acciones deben ser lo suficientemente pequeñas para que no te intimiden ni abrumen.

Ojo! Recuerda crear un sentido de urgencia en la investigación y planeacion para que no te quedes leyendo, capacitándote o educándote de cualquier otra forma por siempre. Recuerda que haciendo también se aprende y que la teoría es muy diferente a cuando la aplicas en la práctica.

Investiga y aprende lo suficiente para actuar y avanzar con el primer paso y luego te preocupas por aprender el resto porque de nada vale toda la educación si nunca aplicas lo que aprendes.

Y recuerda que si ni siquieras sabes todos los pasos completos entonces investiga lo suficiente sobre cómo empezar y elige 1 sola estrategia y haz!!! si funciona o no, lo descubrirás con el resultado de tomar acción.

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