Lo que le diga es mentira

La vida es como una maratón, vívela paso a paso

El año pasado empece a participar en carreras de 10k y este mes mientras trotaba por las calles llegando al kilómetro 7 pensaba ¿qué locura es esta de participar voluntariamente para correr en círculos?, ¿qué me motiva a seguir participando en esta locura y peor aún, aumentando la distancia (este año correré mis primeros 15k)? y ¿qué atrae a tanta gente a mirar y animar a los que vamos corriendo por la calle?.

Aún así, cada vez que participo en una siento esta increíble emoción, energía y miedo por el viaje a emprender así como cada vez que elijo un nuevo camino en mi vida.

“Una maratón es recoger los frutos de un trabajo bien hecho. Es felicidad a la vez que miedo. Una maratón hay que afrontarla con alegría por solo el hecho de estar en ella.

[…]

Sentirte pequeño pero importante. No existe un solo camino, ni siquiera un mismo final.

[…]

Una maratón es marcarte metas y trabajar para alcanzarlas.”

– Javi Rosado

Prepárate para lo que quieres ser o lograr

Todo el que participa en una maratón o media maratón es porque así decidió hacerlo y luego se preparó para lograrlo. Igualmente, si decidimos ser buenos estudiantes entonces encontramos métodos de estudio que funcionen para nosotros.

Es muy raro que encuentres a alguien que simplemente corría todas las semanas y dijo pues sabes que, ya que se correr entonces haré maratones. La gran mayoría de personas que participan fue porque así lo decidieron y usaron ese compromiso de inscribirse en una carrera para motivarse a entrenar.

La primera vez que me registre no podía ni correr hasta la esquina porque la altura de la ciudad donde vivo no me permite respirar fácilmente pero ya me había inscrito así que me toco averiguar como iba a ser capaz de atravesar la meta (aprender a manejar la respiración, mejorar mi resistencia y aumentar mi velocidad).

La vida funciona de una manera similar, cuando tienes claridad sobre lo que quieres lograr entonces solo es cuestión de encontrar la forma de alcanzar tu meta.

Responde a las preguntas, ¿qué quieres de la vida?, ¿qué buscas de la vida?, ¿qué te hace feliz? y una vez sepas lo que quieres, averigua la forma de conseguirlo y haz el trabajo necesario.

Puedes lograr más de lo que te imaginas

Correr una maratón no es tarea fácil pero si te planteas metas progresivas, aumentando kilómetros y mejorando tus tiempos poco a poco, tu cuerpo eventualmente se adaptará y será capaz de llevarte hasta la meta.

En la vida a veces queremos lograr objetivos muy grandes que pueden estar fuera de nuestro alcance en estos momentos pero ¿que tal en 1 año?, ¿3 años?, ¿10 años?. Si dividimos nuestras metas en objetivos más pequeños a través del tiempo podemos alcanzar muchos de nuestros sueños más grandes.

Por ejemplo, en mi caso, pasear por Europa durante un mes completo parecía una locura pero el haber ahorrado durante un tiempo me permitió darme el viaje de la vida.

El problema es que vivimos en un mundo de resultados inmediatos, todo lo queremos para ya. Vivimos buscando trucos y atajos para conseguir nuestros objetivos pero con estos métodos los resultados obtenidos nunca perduran. El cambio real toma tiempo, es un proceso lento y constante de adquisición de hábitos.

Alistarse para una maratón es un proceso de entrenamiento constante y preparación mental. Es un proceso que inicias por lo menos meses antes de la carrera. Igualmente, en la vida si queremos, por ejemplo, obtener libertad financiera debemos empezar a planear, ahorrar e invertir años antes.

Lo importante es el progreso constante

“Se trata del progreso. Se trata de aprender poco a poco en cada parada del camino. Nunca permitiendo que te atasques o te vuelvas de mente cerrada de tal forma que inhibes el cambio o crecimiento.

La vida es una maratón, no una carrera de velocidad, no ganas en tu primer kilómetro sino confiando en tu habilidad de resolver las cosas mientras vayan apareciendo, de evolucionar, de adaptarte y sobretodo crees que aunque algo no este sucediendo ahora mismo en el presente, ese algo puede pasar y pasará.

La meta no está a los 3-5 kilómetros, no la puedes ver y si te mueves únicamente a partir de lo que puedes ver o es garantía, nunca cruzarás la meta pero si confías en que cada paso que tomas hace parte de algo mucho más grande que mereces y está hecho para ti, entonces el cielo es el límite.”

– Eddie Pinero

Hay gente que ve una maratón y piensa que es una competencia, pero para la gran mayoría de participantes que no ganamos la lotería genética para ser atletas profesionales, una maratón es una competencia con uno mismo. Compites para alcanzar la meta que te haz propuesto y todos los que corren alrededor tuyo tratan de hacer lo mismo, cumplir su propio objetivo.

En una maratón puedes ver todo tipo de personas, casi ninguno corriendo por alcanzar el primer lugar sino corriendo por alcanzar su propio objetivo, ya sea mejorar su tiempo personal, acompañar y animar a alguien, pasar un buen rato o simplemente cruzar la meta.

La vida es similar, aunque parezca una carrera contra otros, la única competencia somos nosotros mismos. Cada uno tiene sus propios objetivos, su propio propósito y nuestro foco debe ser en como mejoramos cada día. Cada uno elige su camino a recorrer y su propia meta y es nuestro deber asegurarnos que cada paso que tomamos nos dirige hacia donde queremos llegar, nuestro camino no está marcado en piedra y en la vida podemos cambiarlo en cualquier instante.

Lo que hace una maratón tan increíble es ver a cientos de personas en camino hacia una misma línea de llegada. A la gente la inspira y la motiva ver a otros lograr sus objetivos, dentro de cada uno está ese deseo de movernos hacia algún objetivo ambicioso y es inspirador ver a otros hacerlo porque nos hace creer que también podemos.

Correr 21 o 42 kilómetros le cambia la vida a cualquiera, no por completarlos el día de la carrera sino por todo el esfuerzo, crecimiento y cambios en nuestro estilo de vida que debimos realizar para alcanzar nuestra meta.

Es nuestra decisión cada día escoger tácticas de corto plazo y sin resultados sostenibles o dedicarnos a adquirir los hábitos necesarios y hacer el esfuerzo requerido para completar nuestra visión de largo plazo.

Debes disfrutar del viaje

Lo más importante en la vida y en cualquier viaje que emprendamos es disfrutar el camino. El éxito no está solo en cruzar la meta, conseguir el trabajo soñado o visitar el país que siempre quisiste conocer. El éxito está en cada pequeño paso que tomas para alcanzar esas metas.

No subestimes tu propia felicidad, aunque es cierto que para alcanzar cosas que valen la pena siempre se requiere de esfuerzo también es importante que disfrutes de cada paso que das. Por ejemplo, mis entrenamientos de domingo por la mañana se han vuelto una oportunidad para caminar un rato con mi perrita y mi mamá, explorar nuevos lugares para tomar fotos o incluso llegar a nuevos parques para jugar pokémon ;).

Estamos tan ocupados tratando de llegar al siguiente nivel, alcanzar nuestra siguiente meta que a veces nos perdemos el viaje. En cada etapa de nuestra vida es importante que sigamos creciendo y nos sigamos moviendo hacia nuestros objetivos pero también es importante que paremos a apreciar el lugar en el que nos encontramos ahora mismo o corremos el riesgo de perdernos toda la experiencia.

La vida es como una maratón, excepto que la distancia de la carrera es desconocida y la ruta que debemos recorrer puede cambiar o la podemos cambiar en un instante.

Y a ti, ¿hacia donde te llevan tus pasos?

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