Lo que le diga es mentira

Deja la oficina a tiempo

Debido a la proliferación de las tecnologías que nos mantienen conectados todo el tiempo, muchas empresas han cogido esta mala maña de trabajar de corrido, es decir, de lunes a domingo y las 24 horas del día. Solo piensa, ¿alguna vez haz recibido un correo de trabajo en horario no laboral?.

Muchos trabajamos más de la cuenta y en ese mal hábito solemos olvidar que no se necesitan más horas sino mejores horas. 8-9 horas al días son bastante tiempo, equivalen a un tercio de nuestro día así que si somos eficientes no hay razón por la que debamos trabajar más tiempo.

Trabajar más horas continuamente es malo para ti y para tu empresa aunque no lo parezca al principio, con el tiempo esas horas extras acumuladas resultan en un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y fatiga.

“La causa líder en casi todos los países desarrollados del absentismo en el trabajo son problemas como el estrés, la ansiedad y la depresión. Solía ser problemas musculares como el dolor de espalda y de más. Es también la causa líder del presentismo – gente que va al trabajo enferma – así que están presentes en el trabajo pero no están entregando o produciendo ningún valor agregado.”

– Cary Cooper, profesor de psicología y salud en la Universidad de Manchester (vía France ‘Right to Disconnect’ Law: Do We Need Rules To Reclaim Personal Time?)

Adicionalmente, cuando tienes más horas para completar tu trabajo, se hace muy fácil caer en la trampa de la procrastinación. Cuando el día es bien largo, empiezas a tomar más descansos, a perder más tiempo en internet, a pasar más rato socializando con tus compañeros porque sabes que tienes más horas para acabar tu trabajo luego.

Vivimos en una sociedad que confunde el estar todo el tiempo ocupado con ser importante y largas horas de trabajo con un alto compromiso con nuestro trabajo. Por esto es importante imponernos un límite bien definido de horas de trabajo, de tal forma que estemos conscientes de que debemos ser realmente productivos durante esas horas.

El trabajo es un proceso de nunca acabar, no importa cuanto hagas siempre va a haber mucho más que hacer porque siempre hay oportunidades de mejora, esto es un hecho y lo tenemos que aceptar. Sin embargo, así como el cliente y la empresa son importantes, también lo es tu familia, amigos, tu salud física y otros intereses que tengas.

“Una persona que se queda tarde en la oficina no es una persona trabajadora. He aprendido en 10 años de reclutamiento que aquellos que pueden trabajar eficientemente en el tiempo provisto son mucho más exitosos y disfrutan de un balance entre la vida laboral y profesional. Si estás trabajando 10-12 horas te suplico que mires lo que tratas de conseguir y te cuestiones si realmente estás progresando hacia allá o no.

[…]

No estudiaste duro o luchaste en la vida para convertirte en una máquina, las máquinas pueden operar las 24 horas del día con el combustible correcto. Tú no puedes, balancea tu vida, recuerda que tienes 24 horas al día, 8 horas para dormir, 8 horas para trabajar y 8 horas para ti!”

– Andrew McGregor (vía Really – Always leave the office on time)

Aunque te apasione tu trabajo, asegúrate de tener otras cosas en la vida porque la diversidad es lo que hace interesante nuestro mundo y de donde suele venir la innovación. Recuerda que no todo tiene porque ser trabajo y nuestros intereses son amplios: pasar tiempo con la familia, los amigos, dedicar tiempo a la salud/hacer ejercicio, nuestros hobbies, etc.

No te quedes encerrado en una burbuja con las mismas personas, las mismas actividades o tareas y por tanto la misma perspectiva. Amplia tus intereses y actividades y permítete aprender de otras personas con otras experiencias y visiones del mundo.

Cuando tienes otras cosas que hacer y que son importante para ti, buscaras continuamente la forma de ser más eficiente, de usar tu tiempo de forma inteligente. Invierte en aprender habilidades para gestión del tiempo y priorización de tal manera que puedas planear tu día de la mejor forma.

Planea tu día de forma más realista, no caigas en la falacia de la planeación y ten en cuenta que durante el día somos interrumpidos constantemente, aparecen inconvenientes ocasionalmente y solemos ser optimistas con nuestras estimaciones de tiempo.

Intenta planear menos tareas, elige solo las 2-3 tareas más importantes que debas completar en el día y hasta que no acabes, no empieces nada nuevo.

“Eres juzgados por lo que haces mejor así que si quieres tener todo el éxito posible, siempre será mejor hacer menos cosas pero hacer esas cosas mucho mejor.”

– Cal Newport (vía How to be the most productive person in your office — and still get home by 5:30 p.m.)

Recuerda que la meta de ser productivo es liberar el tiempo para dedicarlo a otras cosas importantes no simplemente para trabajar más y más. Cuidar tu salud, mantenerte en contacto con tus amigos y familia, disfrutar de tus hobbies favoritos y relajarte es tan importante como asegurar que produzcas el mejor trabajo posible.

Por último, solo quiero aclarar que no quiero decir que nunca debes hacer horas extras, a veces 15 minutos adicionales para acabar algo o una noche dedicada a un proyecto importante cuya fecha límite está muy cerca valen la pena. Sin embargo, trabajar horas extras debe ser la excepción y no la regla.

Comentarios

  1. No todo se basa en trabajar. Muchas horas en el lugar de trabajo, como comentas, es malo para el trabajador y para la empresa, que termina creando a un empleado quemado, que no está agusto con lo que hace y que, por tanto, rinde mucho menos.
    La actitud con la que te tomas tu trabajo y el disfrute de horas para uno mismo, en las que nos podamos relajar y despejar del mundo laboral son realmente importantes.
    Saludos!

  2. @Carmen gracias por tu aporte 🙂 de acuerdo, uno hace su mejor trabajo cuando está de buen humor y disfruta de lo que hace.

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