Lo que le diga es mentira

  • Menos postureo emprendedor y más… ¿descansar?

    “A los emprendedores no nos “pagan” (no nos pagamos) por echarle muchas horas. Esto no es como en el colegio, donde te recompensaban por esforzarte mucho aunque no tuvieras resultados. El esfuerzo es sin duda parte del camino, pero nuestro trabajo es pelear en un entorno adverso de absoluta incertidumbre creando un producto o servicio que resuelva un problema real… y ganar dinero en el proceso,a ser posible en cantidades indecentes.

    […]

    Podrías estar 2 años trabajando 24h diarias sin siquiera dormir y no te “acabarías” la pila de tareas que hay pendientes… y que no para de crecer día a día. Por eso he repetido hasta la saciedad que la mejor habilidad de un emprendedor es el foco.

    No tienes que hacerlo todo: lo importante no es a cuántas cosas dices que SI… sino a cuántas dices que NO. Dónde centras tus energías y esfuerzo.”

  • Lecciones que seguramente no aprendió en la Universidad

    “Quizás lo primero en lo que piensa, cuando va a iniciar cualquier tipo de estudio universitario es, directamente, en el salario. Y seguramente mientras hace sus estudios conocerá el contexto y los precios que usted puede llegar a recibir por su trabajo. Pero lo que no le enseñan en la universidad es que esta remuneración, no siempre lo es todo y que tiene que aprender a evaluar los ofertas no sólo por lo que le ofrezcan, sino también por el tiempo libre que pueda tener, es decir, el poder lograr un equilibrio entre su vida profesional y su vida personal.”

  • Juzgar a alguien es definirte a ti mismo

    “Es difícil escapar de la sencillez con la que podemos juzgar a los demás. La variedad de personas que podemos encontrarnos es tan grande como el daño que podemos causar hablando de ellas sin conocerlas previamente. Incluso cuando las conocemos y no las escuchamos.

    Lo cierto es que mis gustos no son los mismos que los tuyos, seguramente no actúo cómo tú actuarías en mi lugar y, muy probablemente, a mi no afectan las cosas de la misma manera que a ti.”

  • Gobierna tus emociones, reina en tus decisiones

    “¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué a veces decimos sí cuando queremos decir no? ¿Por qué hay días en los que hasta un mediocre vendedor de humo nos convence para comprarlo? ¿Por qué hay quien ha llegado en una noche larga a coger el primer avión con amigos, a lo loco, sin maleta ni destino fijo? Porque no siempre actuamos desde la razón, sino que en ocasiones lo hacemos desde la emoción. El Premio Nobel Herbert Simon fue pionero en el análisis de las emociones y, ya en 1983, escribió en ‘La razón en los asuntos humanos’ que “con el fin de tener algo parecido a una teoría completa de la racionalidad humana, tenemos que entender el papel que juega la emoción en ella””

  • La humana imperfección del liderazgo

    “Nuestra realidad nos ha sacudido un buen par de bofetadas para que entendamos por encima de todo que los líderes son personas antes que líderes. Personas perfectamente imperfectas. Personas con anhelos, con deseos, con aciertos, con temores, con inseguridades, con dudas, con errores, con altibajos, con claridad, con miedo, con ilusión, con energía, con fe, con convicción, con creencias, con límites… y en ocasiones sin todo ello; en definitiva, personas con todos los benditos atributos y rasgos con los que todos y cada uno de nosotros, sin excepción alguna, convivimos día a día…

    […]

    es entonces cuando somos capaces de entender el liderazgo desde otra perspectiva, en la que, todas las personas son líderes y viceversa dependiendo del contexto y las circunstancias…”

Y, de ñapa, para que conozcan más a los colombianos:

“Hay una expresión bastante particular que permite diferenciar a cualquier colombiano, especialmente aquellos provenientes del interior, cuando dicen “regáleme” antes de pedir cualquier producto o servicio para comprar, como también lo destaca el Hunffington. Claro, esto no significa que esperen que el comerciante lo ofrezca de forma gratuita sino que, sencillamente, es una forma de pretender ser amable y “entrador” con la persona.”

Nueve señales financieras que lo delatan como colombiano

Cuando somos niños nos hacen una pregunta crucial en nuestra vida: ¿que quieres ser cuando seas grande?, luego al graduarnos del colegio nos vuelven a preguntar ¿que carrera quieres? y en los últimos semestres de la universidad nos hacen elegir muchas veces ¿cual especialidad/línea/tema te inclinas? ¿a que te quieres dedicar? pero por algún motivo una vez empezamos a trabajar parece que nos olvidamos de esta pregunta y a medida que tropezamos con oportunidades las tomamos o las dejamos pasar hasta que en algún momento nos preguntamos ¿donde dimos la vuelta que no era? o en el mejor de los casos habremos llegado a una profesión que disfrutamos.

Sin embargo, sin importar el momento en que te encuentres con tu trabajo es importante salir del día a día y reflexionar sobre lo que queremos profesionalmente (con el plan de desarrollo profesional) e incluso en las diferentes áreas de nuestras vidas: finanzas, salud, relaciones, espiritualidad, diversión, etc. (con un plan de desarrollo personal). Tener una visión clara nos ayuda a mantenernos en el camino correcto para asegurar que no terminemos haciendo cosas que no tienen nada que ver ni apoyan nuestros sueños.

El plan de desarrollo profesional consta de 3 pasos que nos ayudarán a tomar acción para alcanzar nuestro ideal:
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  • 66 días bastan para cambiar un hábito

    “Dado que la reorganización cerebral se estimula a lo largo de toda la vida, no hay una sola etapa de las personas en la que no podamos aprender algo nuevo. La edad de jubilación no marca un declive, ni cumplir 40 o 50 años debería ser deprimente. Todo aquel que tenga interés y actitud en algo está de enhorabuena, podrá aprender, entrenar y convertirse en experto independientemente de la edad. Si usted es de esas personas que se han dedicado durante su vida a una profesión de la que han vivido medianamente bien, pero se quedaron con la miel en los labios por no estudiar Antropología, Historia, Exactas, Bellas Artes, lo que sea, puede empezar ahora. No hay límite de edad ni de tiempo para el saber.

    […]

    Resáltelo. Todo aquello que no forma parte de nuestro orden habitual es fácil olvidarlo. Si tiene una agenda, márquelo con fosforito. Si utiliza la alarma del móvil, póngase una diaria con el nuevo objetivo. No abuse de su memoria o del “debería acordarme”.”

  • Así piensan los ‘ganadores’

    “Para tener éxito, lo primero es hacerse cargo de uno mismo. Si tu vida no es como te gustaría que fuese, hay algo que no sabes o no estás haciendo bien. Las personas autorresponsables están orientadas a las soluciones; las no–autorresponsables están orientadas a las excusas. La mayoría de personas deja que su vida transcurra y sólo unos pocos deciden lo que les sucederá en la vida.”

  • ¿Por qué gestionamos mejor nuestra vida particular que la profesional, si al final es lo mismo y podríamos usar las mismas técnicas?

    “En lugar de hacernos preguntas para conocer bien qué nos ha llegado, tratamos de abarcarlo todo. Como consecuencia, tendemos a aceptar todo tipo de compromisos, los que nos corresponden y los que no, unos importantes y otros no tanto, unos que nos afectan y otros que no. Es como si no nos costase esfuerzo alguno enfrascarnos en una tarea nueva tras otra, según van llegando. Y nos seguimos comprometiendo aunque a pesar de ello dejemos muchas de esas tareas a medio hacer, sin completar.

    De esta manera, las que quedan pendientes permanecen relegadas en un falso olvido, falso porque este olvido no se produce en nuestra mente de una manera completa (sabemos que tenemos algo olvidado, pero no sabemos qué y nuestra cabeza nos recuerda esta realidad).”

  • Si me dejan organizar mi horario de trabajo rendiré mucho más

    “Nadie duda ya de que dejar en manos de la plantilla la regulación de su jornada laboral es una tendencia que irá a más. Morán, de Cepsa, lo tiene claro: “en aquellas actividades en las que la tecnología de la información lo permita, el proceso de dar más libertad de organización de horario al trabajador es irreversible”.”

  • Cómo gestionar tu tiempo si eres autónomo

    “Delega todo lo que no sea vital para tu negocio

    La Ley de Pareto dice que el 20% de las tareas que hagas generarán el 80% de tus beneficios. ¿Sabes cuál es tu 20%? ¿Estás delegando el otro 80% o gran parte de él? Si no es así, estás perdiendo el tiempo.

    Por ejemplo, como autónomo es muy común delegar toda la parte financiera. ¿Va a mejorar tu negocio por presentar tus impuestos o contabilizar tus facturas? No, y por ese motivo se delega.”