Lo que le diga es mentira

Seguimos con el tema de Diseñar tu vida, basados en la metodología de Dave Evans y Bill Burnett de Stanford, donde se aplica el pensamiento de diseño con el fin de crear una vida que realmente valoremos y de la cual nos sintamos satisfechos.

Esta idea de diseñar nuestra vida para muchos puede ser abrumador cuando no tenemos un propósito claro en nuestra vida ni conocemos las cosas que nos apasionan. Sin embargo, los que nos dicen Dave y Bill es que la vida es como uno de esos juegos de “Elige tu propia aventura” donde hay muchas historias que podrías vivir y experimentar pero ninguna es necesariamente mejor que otra… solo son historias, lo importante es que estés disfrutando la historia que estás viviendo.
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Me tope con las lecturas del curso de Dave Evans y Bill Burnett en Stanford sobre cómo aplicar el pensamiento de diseño (“design thinking”) para diseñar tu vida y me ha parecido una forma muy interesante de abordar este problema.

El pensamiento de diseño es un concepto ligado a los diseñadores y las metodologías que usan para solucionar problemas, las cuales se han adaptado a los negocios como una forma de crear productos y servicios que realmente satisfagan las necesidades de los usuarios de la mejor manera haciéndolos parte activa del proceso de creación.
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Ya está que se acaba abril! así que como siempre, acá les traigo otra colección de artículos interesantes que me he encontrado este mes:

  • Registrar tiempos, la falsa productividad personal

    En el trabajo del conocimiento, lo que aporta valor no es lo que haces, mucho menos el tiempo que te dedicas a hacerlo. El valor real está en los resultados que consigues cuando haces las cosas que haces. De hecho, en el trabajo del conocimiento se da la paradoja de que, a menudo, es posible conseguir más valor trabajando menos tiempo.

  • Cuando emprender te arruina la vida: “Me desahuciaron y no tenía ni para un bocadillo”

    Además, él y Echaleku coinciden en un punto: “Hay que aprender a vender. Que seas muy bueno haciendo algo no quiere decir que te vaya a ir bien emprendiendo. Si quieres que te salga bien un negocio, tienes que vender, vender y vender”.

    Hay que tomar riesgos calculados, siempre tener presentes no solo las ganancias potenciales sino los posibles costos y consecuencias de las acciones que tomamos. Esto no es para desanimar a nadie sino para tomar precauciones y siempre buscar formas, dentro de lo posible, de disminuir el riesgo.

  • Sobre el futuro del trabajo, en El País

    Si restringimos empleo a lo que hoy conocemos como empleo, olvídalo: habrá mucho menos. Sin embargo, lo que tenemos que pensar es que vamos hacia un mundo en el que muchas personas harán cosas que hoy no consideraríamos empleo, pero lo serán.

    Esto, en realidad, lo hemos visto antes: yo tenía verdaderas dificultades para explicarle al abuelo de mi mujer, con sus noventa y tantos años, que esos días que yo me quedaba en casa delante de mi ordenador estaba en realidad trabajando. Me miraba con desconfianza y, al cabo de un rato me volvía a preguntar, “ya, pero… ¿no vas a ir a trabajar?”

  • El peligroso racismo de las inteligencias artificiales

    De a poco las máquinas van afectando áreas más sensibles: la aparición de ciertas publicidades o noticias al navegar la web, y no de otras, influencia las cosas que consumimos, la información que recibimos, las opiniones que nos formamos. Cuestiones que pueden afectar fuertemente nuestro futuro, como la posibilidad de acceder o no a un crédito bancario, o de ser seleccionado o no para un empleo, van dejando de ser definidas por personas y quedando en manos de sistemas.

  • Desaprender: la trampa del pasado

    Esa sensación de “estar invertido” en algo es muy habitual. Cuando uno hace una inversión financiera, debe tener claro que en la decisión de mantener o vender no debe influir para nada el precio al que compró; únicamente las expectativas de futuro. Y aun sabiéndolo, resulta casi imposible no mirar de reojo ese punto de referencia del pasado.

Este artículo es la continuación de la discusión sobre la limitaciones en el pensamiento racional que tenemos como humanos y lo que podemos hacer al respecto. En el artículo anterior hablamos sobre los sesgos cognitivos: ¿qué son y cómo nos afectan? pero en este me gustaría enfocarme en 2 tips que nos pueden ayudar a tomar ventaja de varias situaciones en nuestra carrera y vida personal.

Lo que tenemos en común las personas no es solo que somos propensos a cometer errores en nuestro raciocinio sino que nuestros errores son usualmente predecibles y es de aquí que han nacido muchos de estos efectos y sesgos cognitivos.
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